A Millonarios se le escapó de las manos la victoria en Villavicencio. Ganaba con mérito, ganaba con lucha, porque tenía 10 jugadores, pero al final el triunfo se le esfumó. Llaneros le empató 2-2 en la fecha 4 de la Liga.
El primer ataque de Llaneros fue letal. Iban 11 minutos aunque 7 de ellos sin jugar por humo en la cancha. Restrepo tiró el pase filtrado entre los inocentes Banguero y Vargas, ese pase que destruye cualquier defensa desconcentrada. La pelota le cayó a Montes quien entró al área y remató cruzado. Montero se tiró al palo que no era y quedó sin posibilidades de heroísmo, fue el 1-0.
Millonarios tardó unos minutos en reaccionar, empezó a elaborar, le faltaba profundidad, el golpe certero lo vino a lograr al minuto 22, fue Delvin Alfonzo el que gestó la jugada, se metió en el área con libertad, la defensa de Llaneros, que previamente perdió el balón, lo dejó entrar sin problema, y el lateral llegó hasta la línea, tuvo tiempo de parar, mirar, ahí escuchó el grito de Mackalister Silva, le tiró el pase atrás y Silva se esforzó por estirar la pierna para impactar y anotar, fue el gol del empate.
No fue todo alegría, en esa acción Mackalister se lastimó, su rodilla, aparentemente, quedó en mal estado. Se tuvo que ir del partido, con esa mezcla de felicidad y angustia.
El primer tiempo no mostraba mucho más, ni Llaneros ni Millonarios. Hasta que se iluminó Cataño que tiró uno de esos pases que conoce bien, largo, filtrado, para Córdoba que de manera automática cedió el balón para Pereira que llegaba en velocidad, con todo el panorama y sacó un remate bien ubicado para celebrar el 1-2, en 48 minutos.
El primer tiempo terminó con intensidad, porque Llaneros aceleró y en un par de remates por poco encuentra el empate.